lunes, 30 de enero de 2012

Tu elegido

Dame tu aliento secreto y tu suspiro nocturno.
Dame la orilla de esa playa donde alguna noche lloraste.
Dame un beso antes de dormir, cada noche y eternamente.
Déjame dibujar en tu vientre una canción que me cantaste.

Me has elegido, como el mar elige las rocas.
Me has elegido como el pájaro elige su plumaje.
Como yo elegí tus ojos antes de verlos cierta noche...
Como he elegido amarte.
Y llévame mañana, como una pertenencia más, en tu equipaje.

En la imagen: Taylor Swift

Cierra los ojos para mirarme.
Antes de dormir y al amanecer me verás a tu lado,
palpitando en tu pecho y dialogando con tu respiración.
Violines y flautas cantarán una sinfonía mientras te acaricio.
Tus manos y tus labios han elegido estos susurros 
que en tu boca se vuelven una canción.

Todas las flores han elegido perfumes circulares
y mágicas formas dibuja el vino en tu espalda.
Fluyen las deliciosas gotas en senderos oscilantes...
Esta noche, antes del alba, me quedaré flotando entre las estrellas,
para alcanzar tus sueños, allí donde somos eternos amantes.


martes, 24 de enero de 2012

Invitación

Ella me invitó a sentar a su lado.
Ya no recuerdo la suma de los días que pasé imaginando su perfume,
el color de sus pupilas marcó un antes y un después en mi vida.
Las letras que componen su nombre cobraron un nuevo significado.
El universo se detuvo con el movimiento de sus labios.
Sin gestos ni maquillajes, acarició mi mano.
Después de invitarme a sentar a su lado.

Fotografía tomada de Internet

sábado, 21 de enero de 2012

Todo lo que dije y todo lo que callaste

Ya no sé quién eres.
Parece que las risas se han desvanecido.
Tu mirada es un espacio vacío donde antes habitaba el reflejo de mis ojos.
¿Qué pasó con el amor?
¿Acaso se cayó en pedazos, acaso tus lágrimas y tus besos fueron solo un espejismo?

Ya no sé quién soy
Parece que nuestros viajes al cielo ya no existen más.
Mi mirada se cansa de buscar tus ojos, mis manos ya no saben dónde buscar a las tuyas.
¿Qué pasó con el amor?
¿Acaso lo abandonamos, acaso se quedó tirado en alguna calle oscura una noche de lluvia?

Sin embargo, parece que fue ayer cuando vi por primera vez tus ojos.
Aquella noche en la multitud, la sorprendente ternura de tu sonrisa me iluminó.
Los desconocidos escuchaban nuestra conversación, tu risa y mi voz.
La velocidad, la noche y la lluvia marcaron nuestra historia.

Ya no sé quienes somos.
Me miras peor que a un extraño.
Miedos, orgullo, angustia, lágrimas y silencio es todo lo que ha quedado...
Todo lo que dije y todo lo que callaste, fueron los dos verdugos de nuestra historia.
Tu ausencia y mi presencia, fueron los culpables del cataclismo de nuestros sentimientos.
Ya sólo será un sueño caminar de tu mano sobre la playa.

Fotografía tomada de Internet





martes, 17 de enero de 2012

Envejecer

Este es el eco de mis pasos,
mi voz cansada que emite gemidos y canciones donde se oculta el sol.
El sonido apagado de la soledad que resuena en las calles vacías
mientras los amantes dibujan senderos románticos por parques y alamedas.

Mis pasos marcan el asfalto y mis manos hieren las paredes 
llegaré a mi refugio para alimentar a las arañas
y los seres fantásticos que custodian mi habitación.

Este es el eco de mis pensamientos,
mi pasado imborrable, mi futuro inexistente
y mi presente que se extingue cuando lo intento abrazar.

Pero mis pasos, mi voz y mis pensamientos
han caído en el abismo del olvido,
e incluso yo mismo me he olvidado de mi propio nombre
y de la secreta misión que me fue encomendada desde antes de nacer

En algún lugar del universo un hada murmura mi verdadero nombre,
ella cabalga una libélula y comanda una legión de ángeles arrepentidos.
Ella suspira, sueña y exhibe sus alas
y en sus pupilas, tesoros de miel resplandecen cada atardecer.
Ella es madre, es hija, es ángel y diosa.
En ella, manantiales de magia suelen nacer.

Mi único afán en los palacios de la noche
es caminar a lo largo de los años mirando sus ojos.
Mi único deseo es encontrar mi destino en las lineas de sus manos,
anidando cada noche en la alquimia de sus besos
y a su lado, dulcemente envejecer.


Una pareja de ancianos pasea por un parque 
Foto El Mundo.es

sábado, 31 de diciembre de 2011

El Inventario


Todos hacemos un inventario en esta fecha:

Transformamos nuestra vida en cifras o eventos que repasamos con lágrimas o sonrisas...
Los sueños que se han cumplido, el hogar que se ha construido, el hijo que crece o que ha nacido.
Los paisajes que nuestra mente ha fotografiado, las alegres oportunidades que hemos tomado.
Los nuevos amigos que hemos conocido o incluso aquellos que nos han abandonado.
La salud o la enfermedad. Un nuevo trabajo, un nuevo idioma o la esperanza que acariciamos alguna mañana de lluvia.
La sorpresa de un beso por años anhelado.
Un diploma, un mapa, un libro o ese vehículo que nos transporta al futuro o al pasado.
Aquellos sueños que hemos postergado, por causa de nuestros miedos, orgullos o ambiciones.
El Amor que recibimos o el que fue despreciado...
¿Qué termina hoy?
¿Qué nace mañana?
¿Qué pasaría si no esperáramos cada año el cambio del calendario para hacer este inventario?


Imgen Tomada de Internet

martes, 13 de diciembre de 2011

Nube Azul

Si fuera posible arrancar las páginas de los calendarios
y girar hacia la izquierda las manecillas de los relojes,
para retroceder el tiempo, tomaría ese riesgo
y te abrazaría toda la noche, una noche maravillosa e interminable...

Si fuera posible despertar en un momento del pasado,
murmuraría versos y canciones en tus oídos,
y mis labios inventarían un nuevo beso sobre tus párpados.

Hoy desearía vender mis palabras
y entregar en tus manos los millones de sueños
que puedan pagarme por ellas...
Esta noche mientras susurre tu nombre,
volaré como una nube azul para entrar por tu ventana
y me refugiaré entre tus brazos, hasta que el sol brille te despierte en la mañana.  

jueves, 1 de diciembre de 2011

El Abismo

He visto tu reflejo en noches de luna,
tu alma cansada ha extendido pasos perdidos en jardines donde nunca brilla el sol.
He visto como adoras ídolos de piedra,
has puesto tu frágil fe en el altar de una tradición impuesta con sangre.
He visto tus manos desnudas,
garabateando al lado de obras de arte, aquella naturaleza que no comprendes.
He tratado de advertirte, con gritos y murmullos,
pero ha sido imposible, has ignorado mi voz.
Y ahí estás, con tus ojos vendados y tus lentos pasos al borde del abismo,
olvidando que en el vértigo de tu caída, en la fuerza de la gravedad,
en el filo de la roca y en cada partícula te espera Dios.

- Imagen tomada de Internet -